Mostrando entradas con la etiqueta Consejo de Seguridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Consejo de Seguridad. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2020

Necesidad de un nuevo multilateralismo frente al Covid-19?


"Necesitamos un multilateralismo en red, en el que se refuerce la coordinación entre todas las organizaciones multilaterales mundiales y en el que las organizaciones regionales sean capaces de hacer su contribución esencial; y un multilateralismo inclusivo, basado en una intensa interacción con la sociedad civil, las empresas, las autoridades locales y regionales y otras partes interesadas".
António Guterres,
 Secretario General de la ONU 

El pasado 24 de abril se celebró el día internacional del multilateralismo y la diplomacia para la paz. Es la primera ocasión que la ONU conmemora este día y vaya que estreno le ha tocado. El mensaje oficial del SG Guterres, por supuesto, se concentró en el tema de la pandemia del Covid-19. Pero lo distintivo de este comunicado es el llamado a un régimen más inclusivo, a la integración de otros actores no tradicionales, pero igualmente interesados en la problemática de la pandemia.

Cuando escuchamos el término "multilateralismo" rápidamente lo asociamos a los Estados y las Organizaciones Internacionales, como sujetos preponderantes en el orden mundial. El Estado ha sido el sujeto por excelencia del DDII y las RRII, mientras que las OOII son en esencia, organismos intergubernamentales (compuestas por Estados). En fin, la visión estado-céntrica de las RRII dentro del llamado paradigma tradicional, ha sido la predominante durante la mayor parte de la historia reciente.

Frente al paradigma tradicional en las RRII, surge el paradigma de la sociedad global, que propugna por la inclusión de una serie de temas y de sujetos ante las necesidades de un mundo cambiante. Problemáticas y coyunturas críticas a las que el Estado se ve limitado de abordar por si mismo.

Las NNUU como cabeza más visible del multilateralismo tradicional tampoco escapa a las críticas. Los ataques a su Consejo de Seguridad, justificados o no, apuntan a su diseño y estructura (5 miembros permanentes, con derecho a veto) y a la inercia o demora en el accionar (de nuevo el veto es un freno en ocasiones). Hacer más inclusivo y ágil este sistema implica una serie de reformas en los fundamentos de la ONU, lo que parece poco probable en el mediano plazo.

Donde el multilateralismo tradicional ha mostrado un mayor impacto en su accionar frente al Covid-19 ha sido en aquellos organismos que tienen a su cargo temas específicos, ya se trate de salud, alimentación o comercio, por mencionar algunos ejemplos. Es destacable la labor de la OMS, organismo que responsablemente declaró el Covid-19 como pandemia el pasado 11 de marzo. Por igual, el papel que ha jugado la FAO con sus llamados de atención para evitar posibles hambrunas provocadas por el desabastecimiento y otros efectos disrruptores en las cadenas de suministros de los alimentos e insumos.

Así mismo, en la esfera comercial, desde muy temprano la OMC se ha empeñado en proveer información relevante, con alta rigurosidad técnica para el entendimiento, orientación y toma de decisiones de los actores interesados de cara al Covid-19. En ese sentido, el organismo multilateral encargado de regular el comercio internacional ha preparado estudios e informes sobre el comercio de productos médicos, las posibles restricciones en el comercio de estos insumos, las amenazas de proteccionismo y otras medidas distorsionantes al comercio, así como las perspectivas del comercio de mercancías y de servicios, entre otros aportes valiosos.

No obstante la labor de estos organismos, la problemática del Covid-19 requiere de un abordaje multidimensional. La pandemia es un problema sanitario, con implicaciones sociales y económicas. Afecta todas las áreas del quehacer humano. Por lo tanto se requiere que toda la colectividad social tome parte en la solución. La sociedad tiene que poner de su parte, colaborando con las medidas y decisiones de la administración, pero también debe estar en capacidad de exigir un mayor grado de participación.

Una sociedad empoderada y consciente de su papel, del rol que debe jugar en esta coyuntura es sumamente importante para poder salir adelante. Los gobiernos, las élites, las OOII, así como otros actores que tradicionalmente tienen el control de acción en casos de envergadura como el presente deberían pensar seriamente en abrir sus espacios de influencia, aunque eso conlleve ceder parte del control que tradicionalmente han ejercido sobre muchos otros actores y agendas. Construir un poder ciudadano significa sociedades más fuertes y mejor preparadas para cualquier eventualidad. Es lo que el SG Guterres ha querido subrayar muy válidamente.

martes, 5 de febrero de 2019

Más sobre Venezuela: mi entrevista en el programa Dominicana es Vida


El domingo 3 de febrero estuve en el programa Dominicana es Vida conversando sobre el conflicto venezolano. Tengo que reconocer que el tema se desarrollo muy bien, el tiempo (casi 30 minutos) permitió cubrir casi todos los aspectos de esta crisis, los orígenes, evolución y posibles escenarios a futuro. Si debo decir, que como hay tantos elementos en desarrollo es una tarea difícil, por no decir imposible, predecir que sucederá al final, pero a modo particular, planteo dos escenarios:

  1. Maduro sale: El cuándo no sabemos. Sale Maduro, probablemente de manera sorpresiva, de incógnico y sólo nos damos cuenta cuando aparece en Cuba, Bolivia o algún otro país afín. No creo que termine en República Dominicana, nadie quisiera esa papa caliente, además tenemos una importante diáspora venezolana, que en su gran mayoría es anti-Maduro. En este escenario, Maduro (y su entorno) terminaría sus días en unas largas vacaciones. Ya dijo John Bolton, Asesor de Seguridad Nacional del gobierno de EEUU, que le "recomienda a Nicolás Maduro que acepte la amnistía y que se retire a una playa".
  2. Maduro se queda: Es el escenario más volátil e impredecible. Porque mientras más tiempo dure en el poder, se incrementará la presión y lo pudiera obligar a tomar medidas más extremistas. El uso de la fuerza no es una opción para él y su entorno, ya que justificaría una mayor condena internacional, sanciones y una posible intervención militar. Lo lamentable, es que será el pueblo venezolano el que pague las consecuencias.
Addendum: y agrego lo siguiente: los problemas de Venezuela no se arreglarán porque salga Maduro o entre Guaidó. Claramente necesitan una catarsis, que les sirva de reflexión, y hasta de iluminación. Tienen que renegociar su contrato social, para luego tratar otros temas igualmente fundamentales y estructurales, como su modelo económico y la forma de tener una democracia e instituciones económicas y políticas inclusivas.

Aprovechen y vean toda la entrevista:

viernes, 25 de enero de 2019

Entrevista en CDN37 y más sobre la crisis venezolana


Ayer tuve una breve entrevista en el canal CDN37 conversando sobre la situación en Venezuela y sus repercusiones. El tiempo en televisión siempre es corto, pero me permito abundar en algunos puntos:
  • En el tema del reconocimiento de Juan Guaidó, el gobierno parece que mantendrá la misma posición ambivalente de reconocerlo en foros multilaterales, pero sin hacerlo de manera unilateral. Esta postura es consistente con los llamados a "diálogo" entre las partes en Venezuela. En mi opinión, es una táctica que gana tiempo, pero tarde o temprano el país tendrá que tomar decisiones si el conflicto escala, por ejemplo, a la ONU. Lo que nos lleva al siguiente punto.
  • EEUU ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU este sábado 26 de enero para tratar la situación de Venezuela. Sobre este particular, considero que el comportamiento y la eventual votación de República Dominicana en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Venezuela, es muchísimo más importante que la votación en la OEA. El CS es la prueba de fuego y que estreno para nuestro país. Aunque la real batalla la librarán los miembros permanentes del CS (EEUU y sus aliados por un lado y por el otro, China y Rusia), nuestro país tendrá necesariamente que emitir un voto. La abstención no es una costumbre en el CS, y en esta coyuntura crítica mucho menos.
  • Venezuela es un teatro más de una larga lucha geopolítica y geostratégica entre EEUU y China. Se está hablando incluso de una nueva "guerra fría" entre los dos gigantes. Esta será una guerra multidimensional: comercial, diplomática, geopolítica, ideológica, etc. El país necesita diseñar una estrategia integrada y coordinada de nuestra política exterior que ayude a navegar a través de estas turbulentas aguas, para que luego no nos arrepintamos por el hecho de haber obtenido dos importantes conquistas en el ámbito diplomático: el establecimiento de relaciones diplomáticas con China y el asiento no permanente en el CS de la ONU.
Aquí les dejo toda la entrevista:


miércoles, 19 de diciembre de 2018

Es tiempo de revisar el optimismo con China?


Lo admito, estuve dentro de los que sintieron una algarabía luego del establecimiento de relaciones diplomáticas entre República Dominicana y China. Pero no es el hecho, son las consecuencias. Meses vienen, meses van y parece que no hay nada concreto. Aparte de algunos viajes a China para conocer la cultura, la muralla, los cursos cortos, etc., no ha habido mayores avances en otros frentes. Me explico.

En política exterior los Estados deben tener en cuenta tanto los medios, como el fin mismo. Ah, nos fuimos con China y obtuvimos el apoyo necesario para acceder al Consejo de Seguridad de la ONU. Perfecto. Lo que me preocupa es que no se convierta en nada más, puesto que las expectativas con China estaban muy altas.

El asunto es que, como en otras ocasiones, sobrevaloramos las expectativas con China (o quizás también nos sobrevaloramos como país). Esperamos mucho más de lo que racionalmente se debe esperar del establecimiento de relaciones diplomáticas entre dos países. Tal vez, no se tomó en cuenta el contexto de esas relaciones. Es bueno recordar que no fuimos el único país este año que dejó a Taiwán y se fue con China, también lo hicieron El Salvador y Burkina Faso.

Por otro lado, en lo que respecta a las relaciones comerciales y la inversión extranjera, creo que la experiencia de un vecino es el mejor indicador de lo que podemos esperar con China. El caso de Costa Rica nos brinda un excelente comparativo, pues es un país similar en términos de desarrollo a la República Dominicana, además de encontrarnos en la misma región. Veamos.

Costa Rica tiene un TLC con China, el cual se encuentra en vigor desde el 1ro de agosto del año 2011. Según datos del COMEX (Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica), en el año 2016, el valor total de las exportaciones a China fue de US$ 46,4 millones. Mientras que las importaciones desde ese mercado fueron de US$ 2.082,2 millones, en el mismo año. Es decir, el 98% del comercio total en 2016 (últimas cifras disponibles) fue favorable a China. Pero más aún, dentro de las exportaciones totales de Costa Rica, el mercado chino apenas representó el 0.46%.

En cuanto a la IED (Inversión Extranjera Directa), el COMEX reporta: "Para el periodo 2012-2016, la IED acumulada proveniente de China alcanzó un monto acumulado de US$25,0 millones, es decir, 0,2% del total percibido por el país en este período. En 2016, se registró una inversión cercana a US$1 millón".

Con estos números, podemos decir que a Costa Rica le ha ido bien con China?. El caso de Costa Rica es muy pertinente para RD, debido a las similitudes de nuestros países, pero también al hecho de que igualmente en Costa Rica las expectativas con China eran muy altas. Nuevamente, más de una década después del paso de Taiwán a China, podemos decir que para este caso las consecuencias valen más que el hecho en sí.

Finalmente, vuelvo al segundo párrafo porque pudimos haber pasado por alto un elemento. Sí, logramos un asiento en el CS de la ONU gracias a China. Su apoyo fue decisivo en la votación. Podemos ser un poco más optimistas entonces?, después de todo obtuvimos un beneficio que está a la vista, es tangible e inmediato. Pero viéndolo del otro lado, también China logró victorias quitando aliados a Taiwán y apuntándose un voto cautivo en el CS. Cabe preguntar entonces: Nosotros usamos a China como un medio, o fue a la inversa?

lunes, 25 de junio de 2018

República Dominicana en el Consejo de Seguridad de la ONU: Llegó la hora de la definición?

Resultado de imagen para consejo de seguridad

La República Dominicana finalmente logró conseguir un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Fruto de una intensa labor de Diplomacia Parlamentaria logramos el consenso necesario de 184 países y de esa manera nos aseguramos un pase para el período 2019-2020, al principal Organismo encargado del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.

No es la primera vez que intentamos ingresar al Consejo de Seguridad (CS), habiendo estado cerca en varias ocasiones de conseguir esta proeza. Por lo que cabe preguntar: Por qué esta vez lo logramos y antes no?. Después de todo, RD ingresó a la ONU en el año 1945 como miembro fundador. Es una interrogante que provoca distintas especulaciones y opiniones que no abordaremos ahora.

Hay que considerar un conjunto de factores que lograron alinearse para que obtuviéramos el apoyo de 184 miembros de la ONU. Aquí extraigo dos elementos que considero determinantes:

  • Las relaciones diplomáticas con China: Este paso, sin lugar a dudas, constituyó un gran impulso, debido al peso de China en la ONU. Es uno de los miembros permanentes del CS y además ejerce una importante influencia en la región de Asia, África y Latinoamérica, lo que se vio reflejado en la votación.
  • Voto de RD en la Asamblea General de la OEA: Aunque con la misma acción nos descalificamos como mediador en el conflicto venezolano, esta posición en la AG de la OEA nos ayudó a conseguir el apoyo de los EEUU y sus aliados, así como otros países de la OEA que condenan el régimen de Maduro. La cercanía de este evento con la votación para el CS logró mantener el ímpetu a nuestro favor, ya que hasta el último momento la posición dominicana con respecto a Venezuela se mostraba ambivalente.

Si tomamos en cuenta estos factores, podemos concluir que ingresar al CS de la ONU no es una cuestión sencilla. No solo basta figurar en la larga lista de países que nunca han ingresado al CS (ver la lista aquí). Hay que ganarse ese puesto. Hay que estar dispuesto a hacer concesiones, y en ocasiones, sacrificar intereses estratégicos. Porque con las dos acciones antes mencionadas prescindimos de la cooperación de Taiwán por un lado, y en el contexto de un aumento de los precios del petróleo, cedimos posibles facilidades financieras para adquirir éste rubro, en el caso del voto contra Venezuela.

Pero si eso fue lo que dimos a cambio, entonces que es lo que ganamos al acceder al CS de la ONU?. Prestigio?. Poder?. Relevancia?. Influencia?. Lo que si esta claro es que a partir de nuestro ingreso en el CS, la RD tendrá en sus manos una importante pieza de negociación. Por lo tanto, nuestros beneficios dependerán más bien del uso que le demos a esa ficha y del rol que queramos desempeñar. Conscientes al mismo tiempo que podemos servir de pivote, dependiendo del lado que nos inclinemos. 

Finalmente, considero que el CS no es un lugar para indecisiones, vacilaciones, ni pasividad. RD debe tener en cuenta que la abstención no es una práctica ampliamente difundida en este Organismo. Habrá que fijar posiciones y votar, aún cuando no lo consideremos pertinente. Votaremos a favor de algunas posiciones favorables a China, por el apoyo que nos agenciaron?. O en cambio, le pagaremos a los EEUU con la misma moneda en agradecimiento por su ayuda?. Será interesante observar que sucede cuando se planteen situaciones en donde los intereses contrapuestos de estos gigantes se vean en juego y seamos llamados a pronunciarnos al respecto.