viernes, 19 de enero de 2018

Lo que trae el 2018 para el Régimen de la Inversión Extranjera



El comienzo de año siempre trae nuevas resoluciones. En la última década (2007-2017),  las reformas al régimen multilateral de la inversión extranjera se concentraron en esfuerzos impulsados principalmente por los países en desarrollo, así como algunas instituciones que abogaban por un sistema más justo que respondiera a los intereses de los inversores, al mismo tiempo que a preocupaciones de tipo social y el desarrollo sostenible de los países receptores de IED.

Organizaciones e instituciones como la UNCTAD, el Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IISD), entre otros, han venido tratando los temas relativos a la IED en general y al impacto de los Acuerdos Internacionales de Inversión (AIIs) en particular. La visión de que estos instrumentos se debían colocar a favor del desarrollo de los países y no constituir una retranca para el ejercicio de cierta discreción en el manejo de la cosa pública formó parte de la agenda de discusión que propulsaron las naciones subdesarrolladas.

Sin embargo, este 2018 se perfila como el año de la disrupción del sistema y no precisamente promovido por los actores tradicionales, ni por las causas que ya conocemos. Hay nuevas fuerzas en movimiento que decisivamente están apuntado en esa dirección. Si les dijera que hasta el Presidente Donald Trump será clave en la reforma del sistema, ¿me creerían?.

Es obvio que la razón es el NAFTA. Pero, ¿por qué el NAFTA?. El NAFTA está siendo renegociado lo sabemos, pero la parte que nos concierne es el Capítulo 11 sobre Inversión. A la administración Trump le interesa (obvio porque es su eslogan) “devolver la grandeza a los Estados Unidos” (Make America Great Again!). Devolver la grandeza es devolver el consumo hacia los productos de EEUU, pero también es devolver capitales (Reforma Fiscal), y devolver la inversión que se fue de los EEUU a países como México.

No es una tarea tan fácil hacer regresar capitales y empresas que se encuentran instaladas hace años en otro país. Se necesitan de ciertas condiciones favorables (dotación de factores, incentivos fiscales, atractivo costo del trabajo, una robusta seguridad jurídica, la igualdad ante la ley, etc.). El Capítulo 11 del NAFTA salvaguarda al inversionista extranjero en contra de los males típicos de los países en desarrollo: trato discriminatorio, arbitrariedad en la toma de decisiones, expropiación, etc. Pero también le brinda un recurso adicional: la posibilidad de demandar directamente al Estado en arbitraje internacional.

Es por ello que por intermedio de los AIIs (como el Capítulo 11 del NAFTA) se promueve la inversión y la llegada de empresas extranjeras, motivadas por ese ecosistema favorable. Pero que sucede cuando ese ecosistema se ve afectado?. Qué pasa, por ejemplo, si se introduce una modificación al NAFTA que permita al Estado optar o no por ir al arbitraje internacional?. Lo menciono, porque este es uno de los asuntos que se están discutiendo, empujado por los EEUU. México se resiste porque implicaría el posible recelo de algunas empresas extranjeras (confiar en el sistema judicial mexicano?), aunque con la defensa del régimen actual, diga que está de acuerdo con exponerse a demandas millonarias en tribunales internacionales[1].

Cualquiera que sea el desenlace, está por verse si el resultado final de la renegociación del NAFTA incluirá una variación sustancial del Capítulo 11. Es uno de los puntos esenciales de la reforma de Trump. Sin ella no habrá más NAFTA. La renegociación del Capítulo 11 del NAFTA, junto a la reciente actitud de la Comunidad Europea con respecto a los AIIs (promoviendo una Corte Multilateral de Arbitraje de Inversión o la exclusión de pleno del mecanismo de Arbitraje Inversionista-Estado de algunos de sus Acuerdos), marcará este 2018 como un año de hitos para el régimen de inversión extranjera y el sistema de solución de controversias Inversionista-Estado[2].


[1] Es interesante esta última observación, ya que México ha sido demandado en 25 arbitrajes de inversión, según datos de la UNCTAD.
[2] Por demás, debemos ir tomando nota para cuando nos toque renegociar el DR-CAFTA. Quién sabe? Tal vez nos beneficie esta reforma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario